dimarts, 24 de març de 2009

¿Una obra de arte?

Marshall analizando con Alekhine en Nueva York 1924


En la era de la informática, lo importante de una jugada es que funcione tácticamene más que esté incluida en un vasto plan estratégico. Pero... ¿hasta que punto una jugada deja de ser buena por el hecho de que existe otra mejor? ¿Giramos la cara ante un sacrificio de dama porque no hacia falta para hacer mate?

Frank James Marshall es recordado como un gran táctico. Pienso que ha sido el jugador con la imaginación más fecunda que jamás ha existido. Esto fue un lastre en muchas de sus partidas, ya que tal exceso no le permitía ser lo suficientemente práctico como para poder competir con los grandes de su época. Muchas partidas las malograba porque no podía resistir jugar una continuación hermosa, pero no práctica.

En la siguiente partida, ocurre eso mismo, sólo que no malogra la victoria, pero la alarga. A cambio, los espectadores pueden disfrutar de un inmmenso remate... aunque a costa de obviar un simple y más prosaico mate en cuatro jugadas. Esta partida no es muy conocida, debido quizá a que la continuación hermosa no era necesaria y eso va en contra de los cánones de un premio de belleza. Pero si obviamos eso ¿no estamos ante una obra de arte?

El lector opinará. A mí me supo un poco mal cuando descubri la continuación normal (nada complicada por otra parte. Por eso pienso que Marshall si la vio. Simplemente prefirió el camino del artista), pero no por ello dejo de admirar la partida.


Janowsky - Marshall
[C42]Match Biarritz, 1912[JMM]

1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 [A muchos puede extrañarles que Marshall, cuya capacidad táctica era monstruosa, utilizara aperturas aparentemente sólidas y relativamente sosas, como la defensa Petrov o el gambito de dama. Él mismo decia que aunque eso es cierto, tales aperturas llevaban a posiciones poco trilladas (al menos en su época) donde podía dar rienda suelta a su imaginación.] 3.Cxe5 d6 4.Cf3 Cxe4 5.d4 d5 6.Ad3 Ad6 7.c4 [Lo más habitual es 7.0-0 La jugada de la partida permite la próxima simplificación] 7...Ab4+ 8.Rf1?! [Un experimento poco afortunado de Janowsky, que quiere evitar las simplificaciones. Un año más tarde, en el torneo de Nueva York que enfrento a estos dos mismos rivales, prefirió la más natural 8.Cbd2 y tras 8...Cxd2 9.Axd2 De7+ 10.De2 Axd2+ 11.Rxd2 Dxe2+ 12.Axe2 dxc4 13.Axc4 0-0 14.The1 la partida acabó en tablas.] 8...0-0 9.cxd5 Dxd5 10.Dc2 Te8 11.Cc3 [11.Dxc7 Cc6 12.Ae3 Af5 daba una ventaja importante de desarrollo al negro] 11...Cxc3 12.bxc3
[12.Axh7+ Rh8 13.bxc3 Axc3 14.Dxc3 Rxh7 daba ventaja al negro, debido a la mala situación del rey blanco.] 12...Dxf3!! [¡La fertil imaginación de Marshall se pone en marcha! Pero los signos no son por la entrega de dama, que más bien es superficial, sino por toda la concepción de ataque que culmina con la sorprendente jugada 20 del negro] 13.cxb4 [Naturalmente no 13.gxf3 Ah3+ 14.Rg1 Te1+ 15.Af1 Txf1# Esto es evidente, pero Marshall ha ido más allá] 13...Cc6 14.Ab2 [14.Ae3 Txe3! Gana. Ahora el mate en la última fila se ha evitado, y la dama tendrá que retirarse ¿o no? con Marshall nunca se sabe....] 14...Cxb4! 15.Axh7+ Rh8 16.gxf3 Ah3+ 17.Rg1 Cxc2 18.Axc2 Te2 19.Tc1 Tae8 20.Ac3


[Cubriendo el mate. El negro tiene una pieza de desventaja, pero a cambio está claramente mejor, ya que la torre de h1 está en fuera de juego y el rey blanco está en red de mate. Si el blanco se libera todo se acabará para el negro. Por ahora se amenaza Ad3 y Af1 o Te1, según. El plan T8e6 y Tg6 mate es inviable por el Ac2 ¿Cómo continuar?] 20...T8e3 ?!! [Todo esto lo tenía que tener previsto Marshall al iniciar su ataque con 12... Dxf3. Esta brutal jugada es definitiva, ya que deja al blanco sin defensa. Desgraciaamente el valor artístico de esta partida queda muy menguado debido a que aquí Marshall disponia de un mate en cuatro jugadas empezando con 20...Txc2! que simplemente elimina la principal pieza defensora blanca y la torre negra tiene el camino libre hacia g6: 21.Te1 (21.Txc2 Te6 y ... Tg6++) 21...Txe1+ 22.Axe1 Tc1 y no se puede evitar 23... Txe1++. Marshall no puedo resistir realizar una jugada que, en otras circunstancias, convertiría esta partida en inmortal. Por ello el signo de ?!!] 21.Ab4 [Si 21.fxe3 Tg2+ 22.Rf1 Txc2+ ganando] 21...Txf3 22.Ad1 Tf6! La torre ha llegado a g6 por otro camino más dificil, pero igualmente efectivo. El blanco abandonó. ¿Que opina el lector? ¿Hay que olvidar esta partida por el error de la jugada 23? ¿ó hay que perdonar a Marshall que su alma de artista prevaleciera? Desde luego, la partida merece ser reproducida. 0-1
Joan Manel Marches Rios
24 de marzo de 2009